Comenzar en parkour sin una guía clara lleva a dos errores opuestos: intentar movimientos avanzados prematuramente, o perderse en ejercicios abstractos sin conectarlos con el movimiento real. Un plan estructurado evita ambos extremos.
Semana 1 y 2: reconocimiento y base
Los primeros días se dedican a explorar el entorno con los ojos de un traceur. Observar obstáculos, superficies, alturas. Los ejercicios son básicos: sentadillas, apoyos, saltos en el lugar y apoyos de mano en el suelo.
Semana 3 y 4: aterrizajes y saltos de precisión
Con la base física activada, el foco pasa a los aterrizajes correctos desde alturas mínimas y a los saltos de precisión sobre líneas marcadas en el suelo. La rodada comienza a practicarse sobre colchoneta.
Semana 5 y 6: vaults básicos
El speed vault y el lazy vault son los primeros vaults recomendados. Permiten cruzar obstáculos bajos con una sola mano de apoyo, consolidando la coordinación entre impulsión y apoyo.
Qué no hacer al principio
Evitar las alturas reales hasta tener 6 semanas de práctica. Evitar el kong vault y los saltos largos hasta dominar el aterrizaje. Evitar entrenar con dolor articular.
Registro de progreso
Llevar un diario de entrenamiento —aunque sea informal— permite detectar estancamientos, celebrar progresos y mantener la motivación durante los meses de base donde los avances no son aún visibles.


